martes, 8 de enero de 2013

Hermandad del Calvario, Córdoba


Ilustre, Piadosa y Secular Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de la Via Sacra de Nuestro Padre Jesús del Calvario, Nuestra Señora del Mayor Dolor y San Lorenzo Mártir. 


Córdoba



Datos Históricos



El 20 de julio de 1722 se aprueban las reglas de esta hermandad. Estas reglas establecen que el objetivo principal de la nueva hermandad es la práctica del vía crucis todos los viernes del año por la tarde y los domingos y días festivos salvo los correspondientes a las pascuas de Navidad, Resurrección y Espíritu Santo. Sus miembros salen hasta el Calvario instalado en el Marrubial, a extramuros de la ciudad. La imagen titular de la hermandad debe permanecer en el templo parroquial cubierta con velos que se descubren los viernes y días festivos para ser contemplada por los hermanos y devotos. Asimismo, la hermandad está obligada a mantener de forma permanente una luz delante de la efigie y a sufragar los gastos de una fiesta religiosa anual en su honor. La elección de hermano mayor se lleva a cabo en un cabildo que se celebra el Viernes Santo y, aunque el mandato dura un año, no existe limite para la reelección. A imitación de esta cofradía de la Vía Sacra, se fundan un buen número de hermandades en la diócesis cordobesa que tienen como fin esencial la propagación de la práctica del vía crucis.

Esta hermandad presenta gran vitalidad hasta finales del siglo XVIII. El 25 de agosto de 1722 realiza su primera salida de la vía sacra. Existe una gran relación con los religiosos del vecino convento de Nuestra Señora de Gracia, hasta el punto de que el hermano lego fray Juan de la Concepción será el autor de la imagen titular de Jesús del Calvario que le fue encargada en 1723, siendo trasladada en procesión en abril de 1724 al palacio episcopal para que sea bendecida por monseñor Siuri. La concesión de indulgencias por el prelado de la diócesis Marcelino Siuri contribuye a fomentar la devoción del vecindario a la imagen de Jesús del Calvario.

Durante el siglo XIX la trayectoria de la cofradía presenta puntos comunes con la de las demás hermandades penitenciales de nuestra ciudad. Las dos primeras décadas están marcadas por los efectos perniciosos que se derivan de la entrada de las tropas napoleónicas en nuestra capital que causas numerosos destrozos en la documentación, enseres y objetos de cultos, sobre todo los de plata. Así la hermandad de Jesús del Cavario se ve afectada por el saqueo de la parroquia de San Lorenzo perdiendo algunos objetos de culto y enseres, a la par que experimenta una considerable reducción en el número de hermanos. A pesar de las dificultades, la hermandad mantiene los actos del Domingo de Pasión, desarrollando una función religiosa en honor de su titular y saliendo en vía crucis a las tres de la tarde acompañando a la imagen de Jesús del Calvario.

El tradicional Vía Crucis queda interrumpido con la publicación en 1820 del reglamento del obispo Trevilla que significa la desaparición de las procesiones de Semana Santa en nuestra ciudad durante varias décadas, entrando la hermandad en una fase de aletargamiento de la que saldrá a mediados de siglo con la revitalización del movimiento cofrade que supone la recuperación del desfile oficial del Santo Entierro a iniciativa de la corporación municipal en el año 1849. Así en el año 1851 acepta la propuesta del municipio y manifiesta su disposición a sacar en procesión la imagen de Jesús del Calvario el domingo 6 de abril.

Los miembros de la cofradía participan en la procesión del Santo Entierro de 1856 acompañando con sus cirios la imagen del Rescatado, ya que su titular se incorporará al desfile oficial del Viernes Santo a partir de la Semana Santa de 1861. En ese año, la imagen de Jesús del Calvario irá alumbrada por los hermanos de su cofradía y los de las de Jesús Caído y Jesús Rescatado.

A mediados de los años sesenta del siglo XIX la hermandad presenta claros síntomas de crisis que arrancan desde 1862 llegando a un extremo en que la hermandad carece de actividad y entra en una fase de total aletargamiento que se prolonga hasta el año 1918, aunque la imagen titular sigue formando parte del cortejo del Santo Entierro. Entre los años 1901 y 1907 deja de salir en la procesión oficial volviendo a incorporarse a esta en el año 1908.

En el año 1918 se vuelve a reorganizar la cofradía gracias a la iniciativa de José Morales Torres. En mayo de ese año se convoca un cabildo general que elige a Miguel Carbonell Muñoz como hermano mayor. Se decide la redacción de unos nuevos estatutos y se aborda la búsqueda de recursos con los que financiar los gastos de unas nuevas andas para el titular, así como el intento de lograr la cesión de una bella dolorosa que las religiosas del hospital de Jesús Nazareno tenían en la enfermería con el fin de incluirla en la procesión.

Todos estos esfuerzos culminan con éxito y así el 12 de abril de 1919 el párroco solicita el permiso para sacar en procesión las imágenes de Jesús del Calvario y Nuestra Señora de los Dolores el Miércoles Santo a las siete de la tarde. La incorporación de la Dolorosa de las monjas de Jesús Nazareno obliga a la hermandad a modificar su Título que a partir de ahora será el de Nuestro Padre Jesús del Calvario y Nuestra Señora del Mayor Dolor.




En la Semana Santa de 1922 la cofradía saca sus imágenes el Martes Santo en unión de los titulares de las hermandades del Cristo de Gracia y Nuestra Señora de las Angustias, sin embargo esta experiencia no volverá a repetirse, ya que en 1923 la cofradía sale únicamente con sus titulares y recupera el Miércoles Santo como día de salida.

A partir del año 1927 la cofradía interrumpe su salida en la procesión oficial del Santo Entierro. En el mes de febrero de este mismo año, se aprueban por la autoridad eclesiástica unos nuevos estatutos.

La pujanza de la hermandad queda truncada por la II República que significa la supresión de las procesiones entre 1932 y 1934. En el año 1935 solo se realizará la procesión del Santo Entierro que contará con la imagen de Jesús del Calvario con los miembros de su cofradía y un piquete de romanos a caballo.

A partir de 1937 se produce un renacer del movimiento cofrade en nuestra ciudad y la hermandad reanuda sus cultos con normalidad volviendo a realizar su estación de penitencia el Miércoles Santo. Con el fin de evitar la dependencia que supone el solicitar la Dolorosa a las religiosas de Jesús Nazareno se acuerda encargar una nueva imagen que realizará Juan Martínez Cerrillo y que será nombrada como Nuestra Señora del Mayor Dolor y Esperanza.

La efigie tallada por Martínez Cerrillo no satisface a los miembros de la hermandad por lo que se decide que no salga el Miércoles Santo de 1944 y se plantea la necesidad de sustituirla por la que al año siguiente realizarán Castillo Ariza y Díaz Jiménez. La Cofradía solicita a los autores que tomen como modelo para esta nueva imagen y copien el rostro de la actual María Santísima Nazarena por ser esta la que tradicionalmente habían procesionado. La nueva imagen se bendice el día 11 de marzo de 1945 por el párroco de San Lorenzo.

Durante la década de los sesenta la hermandad atraviesa una etapa de languidez que acabará con un nuevo despertar a mediados de la década de los setenta. Así en el año 1978 se aprueban unos nuevos estatutos. En los años 80 y 90 continuará este auge que se materializará en los proyectos realizados entre los que destaca el nuevo paso para Jesús del Calvario.

Durante el año 1997, la hermandad celebró con diversos actos religiosos y culturales el 275 aniversario de su fundación.

En diciembre del año 2006, como consecuencia del cierre por obras de restauración de la Parroquia de San Lorenzo Mártir, la hermandad traslada a sus Titulares a la Iglesia de San Rafael, regresando a San Lorenzo en marzo de 2009 tras su reapertura.



Imágenes



Fechada en 1723, la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario fue realiza por el trinitario descalzo Fray Juan de la Concepción.

Las anatomizadas extremidades inferiores imprimen a la imagen un movimiento de avance poco acusado, adelantando el pie izquierdo. Los brazos se articulan en los codos, permitiendo el revestimiento de la efigie y la colocación de las manos en la Cruz. Éstas abrazan suavemente la mitad inferior del palo menor, más baja la diestra, siguiendo el ritmo inclinado del torso. Viejos testimonios fotográficos muestran al Señor sujetando con la mano izquierda la cabecera de la Cruz.

Esta Imagen ha sido restaurada en tres ocasiones: en 1949 por Amadeo Ruiz Olmos, en 1984 por Miguel Arjona Navarro y en 2001 por Enrique Ortega Ortega.



En 1945 se bendijo la actual Imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor, obra de Francisco Díaz Jiménez y Antonio Castillo Ariza.



Pasos Procesionales




Paso de Cristo:

Diseñado y tallado en madera de pino por D. Manuel Guzmán Bejarano en Sevilla desde 1986 a 1989. Dorado por D. Manuel Calvo Camacho en Sevilla desde 1990 a 1992.

Parihuela en madera de pino de Juan Amador, de La Rambla (Córdoba), año 2002.
Ángeles atlantes que sustentan el peso de la Cruz del Señor en la parte trasera del paso. Obra de D. Miguel Ángel González Jurado, año 2003.

El paso tiene seis candelabros arbóreos de tipo guardabrisa: cuatro en las esquinas, con nueve puntos de luz cada uno, y dos en los laterales, con cinco puntos de luz cada uno.




Paso de Palio:

Diseñado por Fray Ricardo de Córdoba y Fernando Morillo-Velarde Chiclana en 1980.
Óvalo central del techo de palio pintado al óleo por Fray Ricardo, en 1981.
Peana, respiraderos y 16 jarras en alpaca plateada, diseñados y realizados por Hijos de Juan Fernández (Sevilla) entre 1981 y 1983.
Figura de San Lorenzo Mártir en hornacina frontal, realizada en marfil por Juan Kiernan Kiernan, autor también de la corona de la Virgen, y alpaca plateada por Hijos de Juan Fernández.
Pinturas en esmaltes sobre los respiraderos realizadas por Fray Ricardo.
Doce varales en plata de ley, diseñados y realizados por Hermanos Delgado (Sevilla) en 1994.
Candelería de 98 piezas en plata de ley, diseñada y realizada por Orfebrería Ramos (La Rinconada, Sevilla) entre 2000 y 2004.
Dos faroles en plata de ley, diseñados y realizados por Orfebrería Ramos en 2005.
Llamador en plata de ley y relicario en plata sobredorada y en su color con reliquia de San Lorenzo Mártir, diseñados y realizados por D. Antonio Cuadrado García en 2006.


Hábito Procesional

Túnica, capa y cubre rostro morado, cingulo morado y dorado.


Estación de Penitencia: Miercoles Santo


Casa Hermandad: Plaza de San Lorenzo, 4





Su Templo


Real Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir


La Iglesia de San Lorenzo es una de las denominadas iglesias fernandinas que se encuentra en Córdoba (España), en el barrio de San Lorenzo al cual da nombre. Fundada sobre una antigua mezquita que reemplazó una iglesia visigótica más antigua. La iglesia, fue construida durante la segunda mitad del siglo XIII, probablemente entre 1244 y 1300, en plena transición del románico al gótico, en la misma época que otras iglesias similares que se conocen como fernandinas o más apropiadamente, por la época en que se levantaron, reinando Fernando III el Santo, englobadas dentro de la Arquitectura alfonsí.

Su estructura es la típica de las iglesia andaluzas de la época: planta rectangular de tres naves, sin crucero y cabecera en forma de ábside. Dispone de porche de tres vanos apuntados en la portada principal, inusual en Andalucía, aunque se debió construir sobre el siglo XVI. El sólido alminar árabe fue convertido por Hernán Ruiz el Joven en torre renacentista y se considera precedente de la Giralda de Sevilla.

Del siglo XIV se conservan pinturas de calidad de estilo gótico italiano en el ábside con siete escenas de la vida de Cristo: En el centro, la Crucifixión y en los laterales, el beso de Judas, el juicio de Pilatos, Cristo cargando con la cruz, el descendimiento, la sepultura y la resurrección. Debajo aparecen figuras de profetas y santos con halo dorado. Es curiosa la decoración que imita la ornamentación bizantina de azulejos.

También es importante el gran rosetón gótico-mudéjar, uno de los mejores de las iglesias de la época, que decora la parte superior del hastial. El artesonado es de lacería mudéjar y posteriormente, renacentista. Cabe destacar el antiguo retablo mayor del siglo XVII que se adorna con lienzos que representan la vida de San Lorenzo.

La Iglesia de San Lorenzo de Córdoba está declarada Bien de interés cultural en la categoría de monumento desde el año 1985.

2 comentarios:

David Simón Pinto Sáez dijo...

La foto del palio no corresponde con el del Mayor Dolor.
Un saludo

Miguel Angel Romero Pérez dijo...

Corregido, gracias