Hermandad
de Nazarenos Congregantes del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y
Nuestra Señora Reina de los Mártires.
Cordoba
Datos
Históricos

En
la madrugada del Viernes Santo de 1946 la hermandad realiza su
primera estación de penitencia, sólo con el paso de Cristo, obra
también del propio Lastrucci, inaugurando así una nueva jornada
cofrade en la Semana Santa de Córdoba. Aquella salida de 1946 tuvo
como prólogo el nombramiento de José María Pemán, pregonero de la
Semana Santa de aquel año como hermano de la corporación. Durante
la década de los cuarenta la hermandad realizó un recorrido
circunscrito básicamente al centro de la ciudad, con salida de San
Hipólito a la una de la madrugada y entrada al itinerario oficial
hora y media más tarde, llamando siempre la atención lo acabado de
su guión procesional. Buena parte de culpa tuvo en ello su hermano
mayor fundador, a quien la hermandad de Pasión reconocía su valía
en 1950 al otorgarle la medalla al mérito cofrade que entonces
concedía.
En
el año 1951 se produce la primera salida del paso de palio de la
Reina de los Mártires, una verdadera maravilla artística en muy
poco tiempo concluida, y que combinaba lo mejor del genio creador de
dos de los artistas más prestigiosos del arte cofrade contemporáneo,
el orfebre Jesús Domínguez y la bordadora Esperanza Elena Caro. A
lo largo de los años cincuenta la cofradía es una de las de vida
más pujante, favorecida por el semillero de las Congregaciones
Marianas, del que se nutrieron sus filas hasta entrados los ochenta.
Aunque
siempre se asocia a esta hermandad con la madrugada del Viernes
Santo, alteró su día de salida en los años 1961 y 1962, debido a
las modificaciones del itinerario oficial, trasladado a la Judería y
el patio de los Naranjos de la Santa Iglesia Catedral. En ambas
ocasiones pasó a ser la primera hermandad de la tarde del Viernes
Santo, saliendo de la Colegiata a las seis y media de la tarde y
entrando en el palco de horas a las ocho y media. En el año 1963
suspendió su salida por la lluvia y en 1964 vuelve a la madrugada
penitencial. En el año 1973,y con los debidos permisos del Obispado
y Agrupacion de Cofradias, salió en la tarde-noche del Jueves Santo
entrando en carrera oficial en penúltimo lugar.Dado que este hecho
produjo cierta friccion con la Hermandad de Ntra Sra de las
Angustias,por motivo de horarios e itinerario, y a fin de evitar esta
situacion nada deseable entre Hermandades,el Hermano Mayor Francisco
Berchez,reunio a la junta de gobierno y se acordo volver al horario
habitual en carrera oficial en la madrugada, aunque saliendo de su
templo a las once de la noche.
En
el año 1978 la hermandad debió de salir solo con el paso de Cristo,
debido a que 30 minutos antes de su salida procesional, el capataz
Muñoz, comunicó al hermano mayor, Francisco Berchez, que los
costaleros profesionales solicitaban un incremento económico de lo
estipulado en el contrato ya firmado de 50 ptas por persona,
amenazando incluso con impedir la salida de las imágenes
congregándose en la puerta del templo, si no se accedía a sus
pretensiones. El hermano mayor, después de consultarlo con su Junta
de Gobierno, decidió no tolerar esta coacción, y se pidió ayuda a
costaleros de otras hermandades, reuniéndose en total los
suficientes para poder procesionar con la imagen de Cristo, y dejando
a Nuestra Señora en su templo. Eran los años en los que las
cuadrillas de hermanos estaban poniendo punto y final al viejo
sistema de cargadores, y en ese ambiente la Semana Santa de este año
resultó extraordinariamente polémica. A partir de entonces la
hermandad cuenta con hermanos costaleros.

Bajo
el mandato de Lorenzo de Juan Luque se procederá a una nueva
restauración de los titulares, se comenzará a realizar en el año
1990 la estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral y se
llevarán a cabo las celebraciones del Cincuenta Aniversario
Fundacional en las que además de una extensa relación de cultos y
actividades formativas, tuvo lugar el pregón conmemorativo, a cargo
de don Manuel J. Sánchez Fernández, quien años atrás había
pronunciado el juvenil de la hermandad.
Aunque
la hermandad admite en su seno hombres y mujeres, no es hasta el año
2004 cuando se aprueba que las mujeres puedan hacer estación de
penitencia en la madrugada del Viernes Santo vestidas con túnicas de
nazareno. La lluvia de ese año impidió que se produjese la
incorporación de las mujeres a las filas de nazarenos, produciéndose
esta incorporación en la madrugada del año 2.005.
Otro
hito importante ocurre en el año 2.005, cuando con motivo de la
celebración del Año de la Eucaristía y del XVII Centenario de los
Santos Mártires, las Cofradías cordobesas decidieron realizar una
Peregrinación Jubilar a la ahora Basílica Menor de San Pedro donde
se encuentran los restos de los Santos Mártires cordobeses San
Acisclo y Santa Victoria. Dicha peregrinación que se celebraró el
día 19 de noviembre de 2005 estuvo presidida por Nuestra Señora
Reina de los Mártires en su paso de palio y a ella se invitó a
participar a todas las Hermandades y Cofradías de la provincia de
Córdoba.
Imágenes
Santísimo
Cristo de la Buena Muerte
La
imagen del Señor es obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1945 y ha
sido restauradas por Francisco Peláez del Espino en 1984 y por
Miguel Ángel González en 1991.
Nuestra
Señora Reina de los Mártires
La
Virgen también es obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1950,
restaurada también por Francisco Peláez del Espino en 1985 y por
Miguel Ángel González en 1990.
Pasos
Procesionales
Paso
de Misterio de estilo Neobarroco, color caoba, iluminado hachones. La
talla y el diseño es de Antonio Castillo Lastrucci (1945),
restaurado por Ignacio Torronteras Paz (1984) y por Andrés Valverde
Luján (1990).
Paso
de Palio en orfebrería de Jesús Domínguez (1951), con candelería
de 98 piezas. El relicario de los Santos Mártires de la calle
central de la candelería fue realizado, en plata, por Díaz Roncero
(1960).
Hábito
Procesional
Túnica
y cubre rostro negro y cinturón de esparto.
Estación
de Penitencia: Viernes Santo
Su
Templo
Real
Colegiata de San Hipólito
En
1347, cuatro años después de la fundación del monasterio, fue
elevado al rango de colegiata por el Papa Clemente VI, mediante bula
emitida el día 1 de agosto de 1347, con el propósito de que en este
templo pudieran ser celebrados los oficios en memoria de los reyes
difuntos con la solemnidad adecuada. La devoción mostrada por
Alfonso XI el Justiciero hacia San Hipólito aparece reflejada en un
documento expedido el día 2 de octubre de 1333 en la ciudad de
Sevilla, por el que ordenaba a los clérigos de las ciudades de Jerez
de la Frontera y de Sanlúcar de Barrameda que celebrasen
aniversarios por las almas de sus antepasados en diversas
festividades y, especialmente, el día de San Hipólito, pues era el
aniversario de su nacimiento.
Debido
a la lentitud de las obras, sólo se realizaron la cabecera y el
crucero de la iglesia durante los reinados de Alfonso XI y de su hijo
y sucesor, Pedro I el Cruel, quedando inconcluso el resto del
edificio hasta el siglo XVIII. En 1729, con el beneplácito de Felipe
V, las obras para la terminación de la iglesia fueron reemprendidas,
y en 1736, siete años después, se dieron por finalizadas.
Las
obras realizadas en el siglo XVIII afectaron fundamentalmente a la
nave, crucero y fachada de la iglesia, y fueron ejecutadas por Juan
de Aguilar, con probable traza de Tomás Jerónimo de Pedrajas. A lo
largo de los siglos XVIII y XIX se levantaron una serie de
dependencias que dieron al conjunto de la Colegiata su fisonomía
actual. En 1852 fue suprimido su título de colegiata, durante el
reinado de Isabel II de España, aunque la iglesia siguió abierta
para el culto, y a finales del siglo XIX fue cedida a la Compañía
de Jesús a perpetuidad, que continúa regentándola en la
actualidad. El revoco de estuco del exterior del edificio fue
repuesto en 1994, siguiendo el modelo original del siglo XVIII, bajo
la dirección del arquitecto Arturo Ramírez.
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