Mostrando entradas con la etiqueta Viernes Santo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viernes Santo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de julio de 2013

Cofradia de la Soledad, Jaen

Pontificia y Real Cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Siervos de Nuestra Señora de la Soledad

Jaen



Datos Históricos


En el año 1556 se funda la cofradía con el nombre de Transfixión y Soledad de la Madre de Dios en el Monasterio de Nuestra Señora de la Coronada que tuvieron en extramuros de Jaén los Padres Carmelitas Descalzos. Este convento se encontraba cerca de la Magdalena, iglesia principal del barrio de Jaén al que da nombre. Por este hecho se dice que tienen un origen común la cofradía de la Magdalena y la de San Ildefonso. La Soledad realizaba sus procesiones en el campo, lo cual creo graves problemas entre los cofrades y miembros de la comunidad carmelita. Tanto fue así que en 1579 la cofradía volvió del campo a la ciudad, pero no al convento de los carmelitas sino al convento de la Santísima Trinidad. Los frailes defendieron sus derechos y consiguieron la creación de la cofradía del Santo Sepulcro. Trasladándose entre 1581 y 1584 al convento de San Francisco.

Durante un tiempo hubo dos procesiones de Soledad y Santo Sepulcro. Dicho suceso se llevó a tal punto que los incidentes llegaron a la alteración del orden público, habiendo incluso heridos. Llegó la concordia, el 23 de marzo de 1619, acordandose que las dos procesiones no se encontrasen en la calle.


La cofradía tuvo capilla, desde 1675, en el convento de San Francisco gracias a la herencia de Ana María Martínez Domedel. Entre 1727 y 1728 el papa Benedicto XII otorga diversos privilegios a los cofrades. Durante este siglo se comienza a llamar cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Entierro de Cristo.

Tras la Desamortización de Mendizábal, en 1836, la cofradía pasó a la Iglesia de San Ildefonso, pero algunas de sus imágenes se entregaron a la ermita de San Clemente.

En 1940 se reorganiza la cofradía, separándose de la Congregación de las siete escuadras, tomando el nombre de Cofradía de Siervos de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro. En 1949 fue bendecida e inaugurada una capilla en San Ildefonso. Desde 1958 tiene el título de Pontifica y Real cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Soledad. De la cual es Gobernador Honorario, desde 1976, su majestad el rey, Don Juan Carlos I. El 15 de junio de 2013, Año de la Fe, la cofradía participó en la Fides Sancti Regni con el Stmo. Cristo Yacente.


Imágenes


Santisimo Cristo Yacente, obra realizada en 1959 por el escultor Constantino Unghetti, muestra a Cristo muerto, bajado de la cruz, sobre la piedra de las unciones del sepulcro, antes de ser depositado en el mismo durante tres días.

Realizada en pino de Flandes, fue policromada en principio por Francisco Cerezo y en 1961 por Juan Abascal, encarnación que ha mantenido hasta su restauración en 2005 por Francisco Romero Zafra.


Nuestra Señora de la Soledad, realizada en 1943 por Alfredo Muñoz Arcos, es una Dolorosa bajo palio, adornado con claveles blancos colocados en forma de piña. Fue restaurada por Antonio Bernal Redondo en 2004.


San Juan Evangelista, imagen realizada en 1969 por Juan Abascal Fuentes, representa al discípulo amado diciendo a María donde se encuentra su hijo.


Habíto Procesional

Túnica de lanilla negra, caperuz y capa de raso negro, y cíngulo negro

Estación de Penitencia: Viernes Santo




Su Templo

Sacra Iglesia Parroquial de San Ildefonso


Con la edificación, en un antiguo arrabal extramuros de la ciudad árabe, del barrio de San Ildefonso, se construye una pequeña capilla en el corazón del nuevo barrio. Su primer dato histórico es de 1248, época de la que datan sus muros más antiguos, norte y este. Se estima que se fundó como parroquia en el siglo XIV, constando como tal en 1400, era una parroquia pobre de grandes dimensiones, aunque más reducidas que el templo actual, puesto que carecía de las naves laterales, de la portada principal y de la nave del descenso, tras el tabernáculo.

El 9 de junio de 2010 fue declarada Basílica menor por el Papa Benedicto XVI, celebrándose el día 14 de noviembre una misa de acción de gracias presidida por Antonio Cardenal Cañizares Llovera, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, esta celebración concluía el proceso iniciado en 2008, siendo párroco el Ilmo. Mons. D. Manuel Bueno Ortega.

El exterior recuerda a una fortaleza, debido a la presencia de varios contrafuertes semicirculares, en forma de torreón, situados en el muro norte. Presenta dos torres a ambos lados de la fachada principal. La izquierda, actual campanario, es de cuatro cuerpos y está coronada con cúpula. La derecha, de menor tamaño, cuyo cuerpo de campanas de sección octogonal arranca directamente del plano de la fachada.

La torre-campanario de la basílica se compone de cuatro cuerpos, separados entre si por cornisas salientes. El primer cuerpo es de planta cuadrada, construido entre 1584 y 1585, en el se encuentra el escudo del obispo Francisco Sarmiento de Mendoza. El segundo cuerpo presenta dos ventanas superpuestas en cada fachada. Fue finalizado en 1600, lleva el escudo del obispo Bernardo de Sandoval y Rojas, realizado por Cristóbal Téllez quien lo talló en piedra con embutidos de mármol rosado.
El tercer cuerpo se construyó entre 1608 y 1610, presenta planta octogonal, con pináculos en las esquinas, y en el se encuentran las campanas. Lleva el escudo del obispo Sancho Dávila Toledo, el reloj que se encuentra en este cuerpo fue instalado en torno a 1620 por el relojero Diego Morante. Este tercer cuerpo estaba rematado por un chapitel gótico, hoy desaparecido, que fue construido por Sebastián de Solís en 1624.4 Este fue sustituido en la reforma de la torre de finales del siglo XVIII. El cuarto cuerpo, octogonal al igual que el tercero, es una cúpula en el que aparece el escudo del obispo Fernando Andrade Castro, por lo que se construyó algunos años después que el tercero.

El actual templo presenta tres portadas de distintas épocas y, por tanto, de diferentes estilos que van desde gótico hasta el neoclásico.

Portada principal
Construida en el siglo XVIII, es de estilo neoclásico, proyectada por Ventura Rodríguez y realizada por Francisco Calvo. Está formada por cuatro columnas de orden compuesto adosadas que sostienen una cornisa en el que apoya un frontón triangular. Detrás de él y sobre el muro de fachada está colocado un pedestal con la figura de San Ildefonso, con dos flameros a cada lado.

Portada lateral
Es una formidable portada renacentista de Andrés de Vandelvira, construida en el siglo XVI por orden del obispo Pedro Cardenal Pacheco Ladrón de Guevara. Sobre el arco de medio punto hay alegorías paganas de la abundancia y sobre ellas un relieve con la imposición de la casulla a San Ildefonso, flanqueado por columnas corintias que sostienen un triángulo con el Padre Eterno en el centro. En los laterales se encuentran los escudos del obispo Pacheco que mandó levantar la Iglesia.

Portada primitiva

Se encuentra en la parte trasera de la actual iglesia. Es de estilo una del gótico isabelino, construida en los tiempos del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce. Ha sido restaurada con un mosaico de Santiago Pedrós, que cierra la primitiva puerta del templo.

jueves, 27 de junio de 2013

Congregación del Santo Sepulcro de Cristo, Jaen

Antigua, Insigne, Venerable y Real Congregación del Santo Sepulcro de Cristo y Siervos de la Orden Tercera de Nuestra Señora de los Dolores

Jaen



Datos Historicos


Se fundó en 1580 en el Monasterio de Nuestra Señora Coronada, a extramuros de la Puerta de Martos, como respuesta de los Carmelitas calzados al pleito qué mantenían con la cofradía de la Transfixión y Soledad de la Madre de Dios que había decidido marcharse del convento. Sus Estatutos se aprobaron en junio de aquel mismo año y al siguiente ya pasaba de los dos mil cofrades.

Escenificaba en la tarde del Viernes Santo la ceremonia del descendimiento de Cristo de la Cruz, en las proximidades del convento, con la imagen del Crucificado que tenía los brazos articulados para poder introducirlo, luego de predicarse el “Sermón del Descendimiento” en la urna sepulcral.

Estuvo en diferentes templos hasta que se ubicó definitivamente en la iglesia de San Juan en 1695.
Para obviar enfrentamientos con la Hermandad de la Soledad, el 23 de marzo de 1619 firmó una concordia, luego ratificada en 1732, según la cual se establecía un turno por el cual la congregación sacaría, la procesión del Entierro los años pares y los años impares celebraría la Procesión de la Soledad. Esta concordia estuvo vigente hasta 1993, en que se firmó otra nueva dejando en libertada ambas Cofradías para celebrar sus procesiones a su acomodo, aunque respetando el turno tradicional en cuanto a la “oficialidad” representativa del Entierro.


Reorganizada en 1726 por el Licenciado D. Juan Manuel de Bonilla y Olivares, en 1732 se erigió en Orden Tercera de los Servitas.
El 12 de agosto de 1756 consiguió de Fernando VI crear un Monte de Piedad para favorecer a los necesitados y desterrar la usura, institución benéfica que perduró hasta la primera mitad del Siglo XIX.
En 1907 se creó en su seno la denominada Sección Sanjuanista, formada por cofrades jóvenes, que disponía de sus propias reglas y por la brillantez de su cortejo era muy solicitada por otras Cofradías para colaborar en sus procesiones.

Fue la primera Hermandad de Jaén que contó con “paso de palio” desde 1928.

En 1991, se inició el proceso para la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores, que ha sido retomado en 2010.
Desde el 15 de diciembre de 2011, las imágenes que componen el grupo escultórico de El Calvario se sitúan en el Presbiterio de la Iglesia de San Juan y San Pedro.


Imágenes


Calvario, atribuido a Sebastián de Solís en 1579, formado por Cristo muerto en la cruz, a ambos lados el Buen ladrón, San Dimas, y el Mal Ladrón, Gestas, y a sus pies el apóstol San Juan y María Santísima del Silencio, talla anónima que no es original de este misterio, donada por los Condes de Humanes en 1966.


Santo Sepulcro, de Juan Abascal Fuentes en 1965, restaurado por María José López de la Casa en 2011, con una urna barroca anónima del siglo XVIII.



Nuestra Señora de los Dolores (atribuida a Sebastián de Solís, 1580).


Pasos Procesionales

El paso es barroco de Antonio Canales Rubio de 1966 y restaurado por Manuel Verdugo en 2007.


Paso barroco de Vicente Castillo en 1957. Urna barroca (Anónima, del siglo XVIII).


Paso realizado por Francisco Díaz Roncero en 1959, con palio bordado por Juan Carlos Colmenero Andreu en 1989-1990. Manto de terciopelo bordado en oro donado por la familia Aponte en 1918.



Habito Procesional

Túnica y caperuz negros. Cíngulo blanco y negro.


Estación de Penitencia: Viernes Santo





Su Templo


Iglesia Parroquial de San Juan y San Pedro


El templo se construyó en la segunda mitad del siglo XIV sobre una antigua mezquita, prueba de ello es la existencia de los restos de un alminar musulmán en la calle Martínez Molina, a espaldas del templo.

A finales del siglo XVIII, en su cripta se encontraron restos de un cementerio romano, por lo que allí estuvo una de las puertas de la muralla romana, pues estas fortificaciones tenían cuatro y a las afueras de cada una, un cementerio. Los otros dos encontrados se ubican, uno cerca de la Puerta del Sol, y el otro cerca de la Puerta de Martos.

Según el censo de 1595 pertenecían a ella 606 viviendas con un total de 2908 feligreses. Actualmente su jurisdicción pastoral se extiende sobre una población aproximada de más de 4000 almas.

En el interior el altar mayor estaba presidido por un retablo muy similar a los que dispusieron para las capillas catedralicias los arquitectos Manuel Martín Rodríguez y Gregorio Manuel López, donde figuraban las imágenes de San Juan Bautista y San Juan Evangelista, y se coronaba con un lienzo de la Santa Cena. Las paredes del presbiterio las decoraban once pinturas de diversos temas. El patronato de ésta capilla lo tenía la familia Coello de Portugal.

A la izquierda del altar mayor se abría una amplia capilla cedida en 1695 y reedificada en 1726 por Juan Manuel de Bonilla y Olivares, en ella se ofrecían a la devoción de los fieles a la Congregación del Santo Sepulcro, ocupando el camarín la Virgen de los Dolores. Al otro lado había un retablo dorado con una imagen de San Jacinto coronada con una diadema de plata, flanqueada por dos imágenes del Niño Jesús y la Purísima Concepción.

En el cuerpo de la iglesia se alzaban varios altares de concurrida devoción como pudieran ser los de San Antón, San Félix de Valois, San Juan de Mata, Nuestra Señora de la Encarnación o San Sebastián, además de un lienzo de Ánimas. El coro disponía de un gran órgano con trompetería horizontal, la sacristía se dotaba de hermosas cajoneras de nogal en donde se encontraba un Santo Cristo con dosel encarnado y algunas pinturas entre las que sobresalían una de la Transfiguración, de Santiago o San Juan Bautista. Aneja a la iglesia hubo una sala destinada a juntas y cabildos por parte de la Venerable Universidad de Priores, institución corporativa cuyos estatutos se aprobaron en febrero de 1400, y renovados en 1705.

La sala disponía de una mesa y siete escaños de nogal y estaba presidida por un lienzo del Crucificado, a cuyos lados colgaban otros dos de San Nicolás y de Todos los Santos. También había un arca de nogal para guardar los caudales y un armario de pino donde se almacenaba el riquísimo archivo de la Universidad, hoy integrado en el Histórico Diocesano.

En el arreglo parroquial realizado en de junio de 1843, que dejó a la capital con tan sólo cinco parroquias, la de San Juan fue suprimida, quedando el templo con la condición de iglesia auxiliar de la parroquial de San Pedro y el culto atendido por uno de sus coadjutores.


sábado, 9 de febrero de 2013

Hermandad del Santo Sepulcro, Córdoba


Hermandad de la Inmaculada Concepción y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo del Santo Sepulcro y Nuestra Señora del Desconsuelo en su Soledad.

Córdoba



Datos Históricos



Rescata la antigua Hermandad de la Inmaculada Concepción y la del Santo Sepulcro, una Cofradía fundada en el siglo XV por los escribanos públicos de la ciudad y otra en el XVI en el Convento del Carmen de Puerta Nueva. Ya en 1837 aparecen trasladados a la Iglesia de la Compañía, revitalizándose en los años treinta del siglo XX, y disuelta en 1973. Un año más tarde es fundada por un grupo de jóvenes que configuran su aspecto actual. Realiza estación de Penitencia al interior de la Santa Iglesia Catedral desde 1986, incorporándose al cortejo penitencia la Virgen del Desconsuelo en el año 1995.


Imágenes


Imagen anónima de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII.



Imagen obra de Luis Álvarez Duarte realizada en 1977.



Pasos Procesionales


Paso de Misterio, dorado y policromado en tonos negros y aplicaciones en plata de ley. En cada esquina destaca un gran farol octogonal, así como un total de doce faroles cuadrangulares dispuestos a lo largo del perímetro. El diseño de la ebanistería y la talla es de Juan Pérez Sánchez, el diseño y ejecución de la orfebrería es de Manuel Valera Pérez. Los óleos son obra de Luis López de Pereda siguiendo el estudio iconográfico de Pedro Cabello Morales. El dorado  la policromía es de Ángel Varo Pineda.


Palio de orfebrería plateada de Hnos. Marín (1995-97), con candelería de 116 piezas. El palio es de terciopelo rojo con aplicaciones de alpaca plateada, en el exterior de las bambalinas de Hnos. Marín (1995-97); el manto es de terciopelo negro con encaje en oro del s. XIX.. Los ocho relicarios(1995 y 1999), en plata, del frontal del Palio contienen reliquias de Santos carmelitas.


Hábito Procesional

Túnica y cubre rostro negro y cinturón de abacá.


Estación de Penitencia: Viernes Santo



Su Templo


Parroquia del Salvador


En 1564 comienzan las obras de construcción de la iglesia del colegio de Santa Catalina, finalizándose en 1588 debido a los numerosos parones que sufrió la obra debido a la falta de fondos. En el año 1585 la iglesia se encuentra techada, teniendo terminada su portada principal que fue diseñada por Francisco de Villalpando con una traza manierista de transición al barroco.

El 12 de enero de 1589 tiene lugar la bendición del templo con función religiosa presidida por Francisco Pacheco de Córdoba, sin embargo, nueve meses más tarde el 21 de septiembre, una tormenta acaba con la torre de campanas y el reloj, que se levanta posteriormente. En cuanto a su autor, tradicionalmente se creyó que fue el padre Bartolomé de Bustamante, que era el padre encargado de la construcción de todo tipo de obras de los jesuitas por España. Sin embargo, parece que debe atribuirse a Hernán Ruiz II.

En 1723 se construye la sacristía siguiendo las trazas de Francisco Hurtado Izquierdo. A mediados del siglo XVIII, se añade la Capilla de la Anunciación (Capilla del Sagrario), que fue construida como capilla del colegio siendo, en primera instancia independiente del templo.

En 1712 se instala el cancel de la puerta principal; en 1721 Teodosio Sánchez de Rueda contrata el retablo mayor de la Iglesia, y en torno a 1725, se labran los dos retablos laterales del crucero. En 1755, se levanta el retablo de Nuestra Señora del Socorro, encargado por el padre Juan de Santiago y obra de Alonso Gómez de Sandoval.

Una vez firmada la expulsión de los jesuitas en 1767 y dado que se produce la supresión del colegio, la iglesia queda sin uso. El obispo Baltasar de Yusta y Navarro dispone la unificación de la Parroquia de la Iglesia de Santo Domingo de Silos y de la Parroquia de la Iglesia del Salvador. De esta manera el 16 de diciembre de 1782, se celebra la procesión de traslado del Santísimo Sacramento desde la Iglesia de Santo Domingo de Silos a la iglesia. Esta unificación trajo consigo la separación física del Colegio de Santa Catalina de la iglesia actual. Para separar ambos edificios, se trazó un muro de separación del colegio con la iglesia, que aún persiste.

A lo largo del siglo XIX y siglo XX se realizaron diferentes transformaciones en el templo, entre las que destacan las del año 1964 en el cual se elimina el estuco original que cubría los paramentos exteriores de fábrica de ladrillo y tapial. En abril de 1992 se tramita una solicitud de obras de emergencia ante el deterioro de las cubiertas de los brazos del crucero. El 18 de julio de 1996, se produce el desplome del ático del retablo mayor.

viernes, 8 de febrero de 2013

Hermandad de los Dolores, Córdoba


Real, Venerable e Ilustre Hermandad Servita de Nuestra Señora de los Dolores Coronada y Santísimo Cristo de la Clemencia.

Córdoba



Datos Históricos


La historia de la Hermandad arranca en los principios del siglo XVIII, cuando se funda en Córdoba la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores, como Tercera Orden Servita, en virtud de la licencia expedida en Roma por el general Juan Francisco María Poggi, el 15 de abril de 1699. Eran unos años en los que la ciudad estaba especialmente sensibilizada hacia esta advocación. Por este motivo, cuando en 1717 la congregación encarga la realización de la imagen a Juan Prieto, la rechaza porque no es su semblante propiamente doloroso. El mismo autor entrega dos años más tarde la talla que actualmente conocemos. A partir de este momento comienza a crecer en Córdoba la devoción hacia esta imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

Los cultos fundamentales que se han mantenido a lo largo de estos tres siglos consisten en la celebración del Viernes de Dolores, salida procesional en Semana Santa, septenarios en Cuaresma y en septiembre, que en el día 15 se celebra su fiesta. También se celebró hasta bien entrado el siglo XX la fiesta de San Felipe Benicio, con procesión y función de fuegos artificiales. Además, de generación en generación, se han transmitido diversas prácticas piadosas relacionadas como la Orden de los Siervos de María, como el rezo de la Corona Dolorosa que aún se mantiene.


Si hubiese de destacarse una fecha en torno a esta imagen, ésta no es otra que el Viernes de Dolores. La ciudad de Córdoba vive esta jornada como una gran fiesta en torno a esta dolorosa. La iglesia del Hospital de San Jacinto abre sus puertas de madrugada y hasta bien entrada la noche el entorno de la plaza de Capuchinos es un reguero de fieles que acuden a visitar a la que es considerada como la .Señora de Córdoba. Por la mañana se celebra la Fiesta de Regla, siempre presidida por el obispo, y que cuenta con la asistencia de las primeras autoridades locales.

Nuestra Señora de los Dolores fue coronada canónicamente el 9 de mayo de 1965 por el cardenal Bueno Monreal. Esta ceremonia, que congregó a decenas de miles de cordobeses, es uno de los grandes hitos religiosos de todos los tiempos en la capital. A sus pies se han postrado reyes, príncipes, jefes de Estado, cardenales y obispos en una larga nómina. Las indulgencias concedidas son interminables y la devoción de los cordobeses hace que a ella sean ofrecidos los recién nacidos y que su imagen guarde en la sepultura el sueño eterno de sus devotos.


Imágenes


La talla del Santísimo Cristo de la Clemencia es obra del escultor valenciano afincado en Córdoba Don Amadeo Ruiz Olmos, y data de 1938. Es de estatura normal, representa a Jesús muerto en la cruz, con la cabeza inclinada y descansando sobre el hombro derecho. El pelo largo y enrizado le cae sobre la espalda y el pecho. Tiene los ojos cerrados y la boca entreabierta tras el último aliento. La cara del Santísimo Cristo de la Clemencia nos transmite una sensación de paz infinita, no se detecta en ella a excepción de algunas gotas de sangre en la frente y el amoratamiento de los pómulos, rastro alguno del tormento al que el hijo de dios fue sometido. Sus músculos faciales nos muestran una relajación total y profunda, más que muerto parece estar dormido. Procesiona por primera vez en la estación de penitencia de la hermandad del año 1949. Fue restaurado en el año 1984, por el imaginero cordobés Miguel Arjona Navarro.


En el año 1719, Juan Prieto entregaba a la Hermandad la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, siendo ésta de tamaño natural y de candelero. La imagen nos representa a la madre de dios en el recordatorio de sus dolores, llamándonos poderosamente la atención que de sus facciones han desaparecido los tan usuales rasgos de adolescencia que encontramos en la mayoría de las representaciones de María. Su rostro nos transmite una compasión y ternura infinitas, su llorar es profundamente sereno, tan sólo un leve pinzamiento en su entrecejo nos lleva a comprender su punzante dolor.


Pasos Procesionales


Paso de misterio de estilo Neobarroco, en color caoba, tiene diseño de Rafael Bernier Soldevilla y talla de Ricardo Castilla (1949). Está iluminado por candelabros de faroles, realizados, con diseño de Rafael Bernier, en alpaca plateada y madera por Alfonso Luque e Ignacio Torronteras (1949) y reformados por Juan Angulo (1994).



El paso de Virgen tiene los respiraderos cincelados en plata, obra de Emilio García Armenta y los Hnos. Fragero (1937). La peana (1779) es talla de Francisco Enríquez, los ángeles de Francisco Arellano y medallones del hno. servita Agustín. Los candelabros de cola, en plata, son de García Armenta (1960); la candelería de 70 piezas, en alpaca plateada, de Angulo (1993); las jarras, en plata, de Hnos. Fragero (1954). Et frontal del paso luce la imagen de San Rafael, en alpaca plateada, de Angulo (1993).


Hábito Procesional

Túnica, cubre rostro y cíngulo negro.

Estación de Penitencia: Viernes Santo



Su Templo


Iglesia Hospital de San Jacinto



La iglesia de Nuestra Señora de los Dolores es una obra del siglo XVIII de estilo barroco, que formó parte del desaparecido Hospital de San Jacinto, en la plaza de Capuchinos.

Se trata de una iglesia de medianas dimensiones, de planta basilical, en cuyo interior se conserva la Virgen de los Dolores, considerada por muchos la talla más bella de Córdoba, y una de las imágenes marianas que más devoción tiene en Córdoba. Esta imagen es titular, junto al Cristo de la Clemencia, de la Hermandad de los Dolores o Los Dolores simplemente, que tienen en esta iglesia su sede canónica.

En el año 1710 el Hospital se ubica sobre parte de la que fue casa solariega del Marqués de Almunia, y la iglesia se constituyó como tal en el año 1728 bajo el auspicio del Obispo Marcelino Siuri. Su fachada es sobria y opaca, fundamentalmente en la parte baja, que es ciega. Destaca por sus dos portadas gemelas, la de la iglesia y la de acceso al hospital, situada a escasos pasos de ésta. A su derecha, encontramos una tercera portada en piedra entrada del actual asilo.

En el año 1816 se traslada la casa de Expósitos que mantenía al Hospital de San Sebastián junto a la Mezquita Catedral.

La iglesia es de una sola nave de regulares dimensiones, con cúpula. Los altares, que son siete, adolecen en sus adornos o retablos del mal gusto de la época en que fueron construidos. El mayor tiene en el centro un camarín, en que se venera a Nuestra Señora de los Dolores, a que tributa continuo y solemne culto la hermandad de Siervos de María, fundada con autorización del reverendísimo padre fray Juan Francisco María Paggi, general de la congregación de igual título, dada en Roma en 1699.

La imagen está adornada con extraordinario lujo, si bien como escultura es de muy escaso mérito. Es sacada en procesión en la tarde del Domingo de Ramos, aunque con algunas interrupciones, y forma también parte del Santo Entierro los Viernes Santos que se realiza esta solemnidad.

Por bajo del camarín está el tabernáculo, más moderno que lo demás del retablo, y aunque no malo en su forma está pintado con un gusto detestable. A los lados de éste están las imágenes de vestir de San Jacinto y San Felipe Benicio; la cabeza y manos de éste son obra del maestro fray Juan Vázquez, prior del convento de San Pablo, que, como dijimos en su lugar, hizo algunas esculturas.
Por cima de éstos hay dos lienzos bastante buenos representando a San Juan Bautista y San Jerónimo, y en lo alto otro grande y apaisado con un suceso de la vida de San Jacinto.

En la capilla mayor hay otros dos cuadros grandes que figuran la degollación de San Juan Bautista y el momento en que la Virgen regala al beato Domingo Soriano el verdadero retrato de Santo Domingo de Guzmán. En el arco toral hemos visto otros dos lienzos pequeños con San Jerónimo y el martirio de Santa Bárbara.

Los altares del lado del evangelio tienen la Virgen, imagen de vestir a que titulan Nuestra Señora de los Buenos Temporales, San Antonio de Padua y Jesús a la Columna con un Ecce Homo por bajo, y los de la epístola, San José, la Purísima Concepción y el beato Francisco de Posadas, que tanto hizo por la prosperidad de esta casa.

La entrada a este hospital es una pieza cuyos cuatro frentes los ocupan las puertas de la calle, al interior, la iglesia y la enfermería; sobre la segunda está un gran cuadro con el retrato de don Marcelino Siuri, principal bienhechor de aquellos pobres, con una sencilla dedicatoria. Todo lo demás está cubierto de pinturas, como las de San Pedro, San Pablo, el rico avariento y otras, y multitud de milagros o exvotos colocados allí por los agradecidos fieles que han recibido beneficios por la intercesión de la Virgen. Frente a la entrada hay una urna con un Ecce Homo, escultura menor que el natural, al que también se atribuyen muchos y portentosos milagros.

jueves, 7 de febrero de 2013

Hermandad del Descendimiento, Córdoba


Hermandad del Santísimo Cristo del Descendimiento, María Santísima del Refugio y San Juan Evangelista y Nuestra Señora del Buen Fin.


Córdoba



Datos Históricos


Existe constancia de la existencia de una cofradía penitencial con el título de Descendimiento de la Cruz erigida en la iglesia conventual de San Pablo en el año 1578, aunque a finales de este siglo XVI ya había desaparecido.

El paso del Descendimiento vuelve a estar presente en nuestra ciudad a partir de 1911. La hermandad encargada de procesionarlo será la del Santísimo Cristo de las Animas, cuya imagen se venera en la ermita del mismo título del Campo de la Verdad. La constitución de esta cofradía data de febrero de 1908. El misterio del Descendimiento participará en la procesión oficial del Santo Entierro durante el periodo 1911-1917.

Un nuevo paréntesis se abre hasta que en el año 1937 se produce el nacimiento de la hermandad del Santísimo Cristo del Descendimiento que se produce al amparo de la revitalización del movimiento cofrade cordobés auspiciado por las autoridades locales. La iniciativa de un pequeño grupo de artesanos y empleados cristaliza rápidamente y en junio de 1937 son aprobados los estatutos de esta nueva cofradía, establecida en la ermita del Santo Cristo de las Ánimas.

El objetivo prioritario de la recién constituida hermandad es realizar estación de penitencia, deseo que conseguirán ver cumplido en la semana Santa de 1938. La hermandad realiza su estación de penitencia en la noche del Jueves Santo, saliendo a las nueve de la noche y entrando en el itinerario oficial a las diez cuarenta y cinco.

En el año 1939, la hermandad desplaza su Estación de Penitencia a la noche del Viernes Santo, debido a la lluvia aparecida en la noche del Jueves Santo, presentando el estreno de la nueva imagen del titular que había realizado el escultor valenciano Amadeo Ruiz Olmos.

En el año 1945, la hermandad cambia su itinerario para llegar a la carrera oficial. Las dimensiones del nuevo paso obligan a efectuar cambios nuevamente en el año 1949.

La inauguración de las viviendas construidas por iniciativa del obispo fray Albino cambia la fisonomía del antiguo barrio del Campo de la Verdad y repercute en un aumento de los efectivos humanos de la cofradía en la década de los cincuenta, momento en el que se llevan a cabo las obras del nuevo templo parroquial con lo que hay necesidad de remodelar la capilla y levantar el altar del Cristo.

El largo recorrido de la procesión y el peso del nuevo paso obligan a sustituir los costaleros por las ruedas en el año 1957, año en el que, a instancias del obispo, la hermandad traslada su estación de penitencia al Viernes Santo formando parte del desfile del Santo Entierro.

Las imágenes que completaban el primitivo misterio también eran obra de Amadeo Ruiz Olmos. A los Santos Varones los revistió con ropajes de cartón y escayola con los que procesionaron hasta que en 1957 la Agrupación de Cofradías mandó retirarlos por falta de adecuación estética. Convertido el misterio en un Calvario, con el Señor en actitud desairada, a medio desenclavar y sin ningún auxilio la hermandad tomó el acuerdo en 1959 de volverlo a recuperar, aunque el elevado presupuesto hizo que únicamente se encargaran las figuras de la Virgen y San Juan que salieron por vez primera en el año 1960. Se trataba de esculturas talladas antes que imágenes. En principio, esto era bueno para la cofradía, que no tendría que gastar un dinero inexistente en costosos ropajes. Pero no llegaron a calar en el sentimiento popular a pesar de ser magníficas piezas escultóricas.

Los Santos Varones, Nicodemo y José de Arimatea fueron contratados en el año 1967 por 150000 pesetas y bendecidos por el párroco Bartolomé Menor el 31 de marzo de 1968. El misterio se completaba con la figura de Santa María Magdalena, imagen de vestir a la que en 1969 le añadió Ruiz Olmos el cuerpo de talla, representándola, como es habitual, de rodillas y con las manos implorantes mirando a Cristo.

El párroco de San José y Espíritu Santo bendice las imágenes de los Santos Varones en el año 1968

En el año 1986 se aprueban unos nuevos estatutos por el obispo Infantes Florido y se construyen las dependencias utilizadas como sede.

También en el año 1986 se produce la incorporación de la imagen de Nuestra Señora del Buen Fin que fue coronada por Fray Ricardo de Córdoba el 22 de marzo de 1987.

En el año 1987 la hermandad celebra el cincuentenario de la fundación de la hermandad con una serie de actos entre los que destacó el pregón pronunciado por Fray Ricardo de Córdoba y la celebración de un ciclo de cofradías conjuntamente con la hermandad de la Misericordia que también celebraba en ese año su cincuentenario fundacional.

En la tarde del Viernes Santo, 17 de abril del año 1987 se produce la primera salida procesional de Nuestra Señora del Buen Fin.

En el año 1991, aprovechando que se le encarga una nueva Cruz al imaginero Miguel Ángel González Jurado se le encarga también la restauración de la policromía del Señor. Este será el punto de partida para la sustitución del antiguo misterio cuyas primeras figuras se estrenarían en la Semana Santa de 1993. Este nuevo misterio se presentaba con una composición totalmente distinta a la anterior. Esta sustitución del misterio, unida a la reforma del paso, permitió que en el año 1994 el misterio del descendimiento pudiese volver a salir a hombros de costaleros, si bien el misterio se acabó de completar en el año 1999.

En el año 2001 la hermandad adquirió una casa hermandad que fue bendecida el 10 de marzo de 2001. Con motivo de unas obras que se inician en el mes de noviembre de 2006 la Parroquia de San José y Espíritu Santo es cerrada al culto, reabriéndose el día 24 de diciembre de ese mismo año. Durante ese tiempo, la hermandad traslada a sus Titulares a las dependencias de su casa de hermandad donde es acondicionada una capilla al efecto.


Imágenes


El Stmo. Xto. del Descendimiento es obra del tallista valenciano, afincado en Córdoba, Amadeo Ruiz Olmos quien talla la Imágen en 1937, reemplazando a la anterior y que se conserva en la Parroquia de San José y Espíritu Santo, sede de la Hermandad bajo la advocación de Cristo de la Caridad.


El Misterio lo completan una Dolorosa con la advocación de Maria Santísima del Refugio, el apóstol San Juan, María Magdalena y las dos Marías, Maria de Salomé y Maria de Cleofás. El Misterio se completa entre los años 1993-1999, y todas las figuras,excepto el Cristo, son obra de Miguel Ángel González Jurado.



La Imágen es obra del imaginero sevillano Hernandez León de 1979 el cual talló el busto de la imagen y las manos, y que después los hermanos Morillo se encargarían de tallarle unas nuevas manos y nuevo candelero, modificando asi mismo la policromía.

En el año 2009, la Imágen de Nuestra Señora del Buen Fin es restaurada por el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra.


Pasos Procesionales



Realizado en estilo barroco por Don Antonio Corrales León, con ebanistería de Don José Redondo Castillo. Se utilizó para su ejecución madera de pino y en zonas de poca relevancia estructural la madera de chopo, talladas para su posterior sobredorado. Se trata de un paso de grandes dimensiones que en su origen fueron: 2,80 m en la vista frontal, 4,70 m para el lateral y 1,80 de altura.




El paso de palio lleva varales de Hijos de Juan Fernández realizados en alpaca cincelada y plateada estrenados en 1.990, éstos fuerón restaurados en 2.009 por los talleres de Orovio de la Torre en Ciudad Real.

La candelería fue sustituida en 2.004 por una nueva compuesta por 74 piezas realizadas en alpaca plateada, y cincelada en los talleres de Orovio de la Torre (Ciudad Real).

La peana sobre la que se asienta la Virgen del Buen Fin fue realizada, en los talleres de hijos de Juan Fernández, en alpaca plateada y cincelada, bajo diseño de Fray Ricardo de Córdoba y estrenada en 1.998. Incorpora en la hornacina central una pequeña imágen de San José, realizada en plata, en clara alusión a la Parroquia donde reside la Hermandad.

El palio es de terciopelo rojo en su totalidad con borlas en las caídas de las bambalinas. Todo el conjunto del palio está bordado, bajo la técnica de la aplicación, por diversos talleres cordobeses siendo el diseño realizado al completo por N.H. Honorario, Fray Ricardo de Córdoba.


Hábito Procesional

Túnica y capa blanca con fajín y cubrerostro rojo.


Estación de Penitencia: Viernes Santo

Casa Hermandad: Fernández de Córdoba numero 2.




Su Templo


Parroquia de San José y Espíritu Santo


La Iglesia de San José y Espíritu Santo es un edificio parroquial situado en la plaza de Santa Teresa ocupando el lugar de la antigua ermita del Campo de la Verdad.

En 1952 fue remodelada por iniciativa del obispo Fray Albino ganando amplitud y altura, y se construyeron viviendas y locales para la iglesia en el lugar anexo donde hasta entonces existía un cementerio.

Impulsores de la labor social del nuevo barrio de Fray Albino construido por aquella época fueron los párrocos Salvador Pizarro y Antonio Gómez Aguilar.